Nutrigenómica y dietas personalizadas


Las intervenciones nutricionales adaptadas individualmente a cada paciente son fundamentales en el tratamiento de enfermedades crónicas y estrategias de salud.


Las interacciones entre genes y nutrientes de una persona, así como las variaciones en la composición del microbioma intestinal, son componentes clave en la planificación de intervenciones dietéticas.


A pesar de los recientes avances en nuestra comprensión de la nutrigenómica y el papel del microbioma intestinal en la extracción de energía, la idea de que un alimento determinado tendrá el mismo efecto para todos los individuos todavía está muy extendida.


Sin embargo, los estudios continúan demostrando que, después de comer alimentos idénticos, las respuestas metabólicas como los triglicéridos en sangre, la glucosa y la insulina, por ejemplo, varían considerablemente entre los individuos.


La nutrigenómica, la ciencia que explora cómo las diferencias genéticas individuales influyen en la forma en que un individuo responde a la dieta, puede explicar la variabilidad en las respuestas a la glucosa y el impacto general de la dieta.


La metabolómica identifica cómo las moléculas pequeñas y los metabolitos que se encuentran en el cuerpo pueden variar entre las dietas y pueden usarse para determinar posibles biomarcadores de riesgo de enfermedades y rastrear los efectos de alimentos específicos.


Una conclusión clínica importante de esta reciente investigación nutricional es que cada paciente es único y puede no responder de la misma manera a un plan de alimentación determinado en momentos diferentes o de la misma manera que otros pacientes.


Existe una variedad de pruebas disponibles para ser realizadas en Brasil: Genómica Nutricional, Metabolómica de la Orina, Mapeo de la microbiota intestinal, etc.


En una era en la que los datos personalizados están más disponibles que nunca, los profesionales de la salud pueden lograr resultados sorprendentes al evaluar y tratar a los pacientes de acuerdo con sus necesidades individuales.


Fuentes:


https://www.nature.com/articles/s41591-020-0934-0


https://link.springer.com/article/10.1007/s13300-021-01174-z


https://link.springer.com/article/10.1007/s11356-022-24045-x


https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S1568163722000915?via=ihub


https://www.jpmh.org/index.php/jpmh/article/view/2754


https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0272271222000750?via=ihub


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